Decía Marx, y popularizaba Rafael Correa, que la libertad de prensa es la libertad del dueño de la imprenta. Así, la información que se recibe a través de los grandes medios de comunicación está cada vez más condicionada por un oligopolio mediático que impone una visión maniquea de la realidad. Esta es la premisa de la que parte Augusto Zamora en su ensayo «Política y geopolítica para rebeldes, irreverentes y escépticos», una obra que consta de una edición actualizada y ampliada y que se ha convertido en un referente en el ámbito del análisis geopolítico. El libro propone «partir de cero» para entender el mundo actual, e incluso para intentar cambiarlo.
La autoría corresponde a Augusto Zamora (Estelí, Nicaragua, 1954), una figura con una trayectoria singular: exembajador de Nicaragua en el Estado Español hasta 2013, fue profesor de derecho internacional público y relaciones internacionales en la Universidad Autónoma de Madrid. Anteriormente ejerció como director jurídico del Ministerio de Exteriores de su país y formó parte del equipo negociador en los procesos de paz de Contadora y Esquipulas. Esta experiencia diplomática y académica dota al texto de una autoridad poco común en el género.
Publicado originalmente en 2016 por Ediciones Akal, el libro se dirige a un público amplio, con un tono ameno e irónico sin sacrificar el rigor analítico. La obra desgrana los conceptos, las teorías y los protagonistas que han dado forma al contexto sociopolítico, y lo hace desde una perspectiva que cuestiona el discurso hegemónico impuesto por los grandes medios.
El contexto en el que se produce esta obra es el de un mundo en transición de un orden unipolar a uno multipolar. Zamora sostiene que el intento de los Estados Unidos de América de imponer una hegemonía global mediante guerras en tres continentes terminó en fracaso, y que asistimos al retorno de Rusia como potencia, al auge imparable de China y a un declive evidente de Europa con la caída del hegemón imperial.
Su relevancia radica en su vocación de herramienta de pensamiento crítico. El último gran capítulo, titulado «Glosario básico para la autoprotección», advierte sobre los mecanismos de la propaganda y ofrece recursos para ejercer el «derecho a la legítima defensa intelectual y mental». Comprender las lógicas del poder y las pugnas que se libran en el tablero mundial no es un ejercicio académico, sino una necesidad para aquellos que aspiran a transformar la realidad. El libro de Zamora constituye, así, una invitación a mirar el mundo con los ojos de un «rebelde, irreverente y escéptico».

